Mesoamérica tiene nuevos aliados de su conservación

19 de abril, 2012

Coalición promoverá la protección de la biodiversidad, el establecimiento de políticas ambientales y la producción e inversión sostenibles en la región. 

San José, Costa Rica. –Esta mañana se constituyó la Alianza Mesoamericana por la Biodiversidad (BPM, por sus siglas en inglés), una nueva plataforma de cooperación e inversiones intersectoriales para el desarrollo de iniciativas público-privadas a favor de la conservación de la diversidad biológica y los ecosistemas de Mesoamérica.

La plataforma está conformada por varias organizaciones académicas, ONG y corporaciones nacionales e internacionales, entre ellas Chiquita International Brands, la Corporación Bananera Nacional, la organización conservacionista Rainforest Alliance, la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI), el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, RUTA, ALIARSE, Fundación Neotrópica, Forest Finance, Fundación FINCOS y FUN-dar. También forman parte  reconocidos profesionales relacionados con el ambiente y el desarrollo productivo.

La alianza trabajará en el mantenimiento y la rehabilitación de la biodiversidad in-situ de la región, apoyará el establecimiento e internalización de acuerdos nacionales, regionales e internacionales sobre biodiversidad y promoverá la adopción de métodos sostenibles de producción.

“La BPM abrirá un espacio trascendental de cooperación y búsqueda de inversiones a nivel regional”, aseveró Ronald Sanabria, vicepresidente de turismo sostenible de Rainforest Alliance, y dijo que esperan desarrollar importantes iniciativas junto a los socios con quienes comparten metas comunes para la conservación de la biodiversidad mediante la adopción de formas sostenibles de producción en sectores como la agricultura y el turismo.

Otra área de trabajo clave para la BPM será la búsqueda e implementación de estrategias para la mitigación y adaptación al cambio climático. 

“El cambio climático ya está dejando una profunda huella en la biodiversidad y los servicios ecosistémicos de nuestra región, por eso es obligatorio realizar cambios rápidos e importantes en los patrones de consumo y desarrollo, restaurar los paisajes funcionales y armonizar el desarrollo con la conservación”, resaltó Eduard Müller, rector de la UCI y presidente de la BPM.  “Este es precisamente el principal ámbito de acción de la BPM y, gracias a su composición multisectorial y completa participación del sector privado, promete dar resultados de gran impacto”.

Además de conservar los ecosistemas amenazados de Mesoamérica, se espera que los esfuerzos de la BPM beneficien a los productores locales, las comunidades y sus organizaciones, a los empresarios privados, los organismos públicos y a la sociedad civil organizada.

La región mesoamericana alberga entre el 7 y 10% de la biodiversidad mundial, siendo uno de los 25 “puntos críticos” de biodiversidad en el planeta, pero también uno de los más amenazados por la conversión directa de hábitats a la agricultura, la ganadería  y el desarrollo urbano, por la degradación progresiva de los ecosistemas debido a la sobreexplotación de sus recursos y por  la creciente fragmentación de hábitats naturales.