Involucre a su empresa: lucha contra el cambio climático

Desde la revolución industrial, el aumento en las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera ha cambiado el clima de la Tierra. Para mediados del siglo XXI, nueve mil millones de personas vivirán en este planeta, ejerciendo una gran presión sobre los limitados recursos naturales y aumentando las emisiones de gases de efecto invernadero.

Aunque los impactos del cambio climático podrían parecer abstractos, el informe más reciente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático reporta que ya estamos experimentando sus efectos, incluyendo:

  • un aumento en la severidad y la duración de las sequías;
  • mayor actividad ciclónica tropical y aumento en la temperatura de la superficie de los mares tropicales;
  • temporadas cálidas más largas;
  • aumento de temperaturas en todo el Ártico; y,
  • reducción del hielo marino en el Ártico.

Para evitar los cambios profundos e irreversibles al clima de la Tierra, debemos haber reducido nuestras emisiones entre un 60 y un 80 por ciento de los niveles actuales para el año 2050. Sin embargo, no vamos a poder evitar un cambio climático peligroso -- el aumento de más de dos grados en la temperatura desde los niveles preindustriales – si no conservamos los bosques del mundo. Los bosques nos dan una oportunidad única: pueden ser parte de la solución para el cambio climático o pueden ser parte del problema.

Los bosques, y particular los bosques tropicales , son esponjas para el dióxido de carbono. A través de la fotosíntesis, sus árboles secuestran cantidades significativas de dióxido de carbono de la atmósfera conforme crecen y las almacenan en sus raíces, tronco, ramas y hojas.

Forest

Cuando un árbol muere y se descompone, el carbono que ha almacenado a lo largo de su vida es liberado de regreso a la atmósfera. Cuando un bosque es quemado para limpiar el terreno para agricultura, ganadería u otros usos, este proceso se acelera.

La pérdida mundial de bosques contribuye entre el 12 y el 15 por ciento de las emisiones totales de gases de efecto invernadero cada año -- para poner esto en perspectiva, los trenes, los aviones y los automóviles juntos contribuyen alrededor del 13,5 por ciento de todas las emisiones de gases de efecto invernadero. En algunos países tropicales (como Brasil o Indonesia) las emisiones por la deforestación pueden ser alcanzar hasta un 50 - 70 por ciento -- más altas que de cualquier otra fuente.

Desde luego, los bosques no sólo absorben dióxido de carbono. Además nos proporcionan agua dulce, aire limpio, biodiversidad, combustible, alimento, medicinas, productos madereros y ambientes espirituales y recreativos. Cuando los bosques desaparecen, estos bienes y servicios se pierden. El impacto a menudo es mayor sobre los 1.400 millones de pobres en el mundo que dependen de los bosques para alimentar, vestir y albergar a sus familias. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, actualmente estamos perdiendo bosques a un ritmo de aproximadamente 32 millones de hectáreas cada año – un área del tamaño de Nicaragua o del estado de Louisiana.

Sin un incentivo financiero para mantener sus bosques en pie, es probable que los gobiernos y las comunidades pobres los conviertan en tierras de cultivo y otros usos de mayor valor. Estas presiones sólo aumentarán conforme los países ricos en bosques utilicen sus recursos naturales para apoyar su crecimiento..

Rainforest Alliance trabaja para ayudar a las comunidades a hacer realidad los beneficios económicos de todos los bienes y servicios que los bosques proporcionan, incluyendo los tangibles, como madera y otros productos botánicos, y los intangibles, como la fijación de carbono.

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