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Sosteniendo el aprovechamiento

Evaluación del status de conservación de las poblaciones de caoba de hoja ancha, cedro y tres especies maderables menos conocidas en las concesiones de la Reserva de la Biosfera Maya (Petén, Guatemala)

Asegurar la sostenibilidad del aprovechamiento forestal es el cimiento del desarrollo de empresas forestales comunitarias (EFC) competitivas. Sin una disponibilidad continua de productos forestales en la cuál pueda apoyarse una empresa, no puede haber una adecuada planeación ni crecimiento de largo plazo, así como tampoco puede haber beneficios económicos o de conservación que se mantengan a largo plazo. Si bien muchas operaciones forestales recogen información sobre crecimientos del bosque, relativamente pocas tienen la capacidad para incorporar esos datos en la planeación del manejo y los enfoques silvícolas. Aún menos tienen la capacidad para realizar una verdadera evaluación de los impactos de la extracción forestal en las poblaciones de especies maderables y de la producción comercial a futuro. Este estudio de caso documenta los hallazgos de una investigación realizada en las concesiones forestales de la Reserva de la Biosfera Maya (RBM) en el departamento de Petén, en Guatemala, que determinó la población postextracción y la recuperación de la producción de cinco especies maderables que sostienen nueve EFC de la región, así como a dos concesiones industriales.

Cubriendo cerca de 2.1 millones de hectáreas, la RBM es la mayor área protegida de Centroamérica y es hogar de cerca de 180,000 personas, además de ser un patrimonio globalmente importante de biodiversidad y cultura. Establecida en 1990, la RBM también es hogar de un ejemplo internacionalmente significativo de uso múltiple del bosque con el doble objetivo de conservar su biodiversidad y generar desarrollo social. La RBM se divide en tres diferentes zonas que permiten distintos grados de manejo de los recursos: (1) la Zona Núcleo (36 por ciento de la reserva), que consiste en parques nacionales y biotopos en los que se permiten solamente la investigación científica y el turismo; (2) la Zona de Usos Múltiples (40 por ciento), en la que se permiten actividades de manejo de bajo impacto de los recursos naturales, y (3) la Zona de Amortiguamiento (24 por ciento), una franja de 15 kilómetros de ancho a lo largo de la frontera sur de la RBM en la que están permitidas toda una serie de actividades de uso del suelo, incluyendo la agricultura.

En la Zona de Usos Múltiples, a finales de los años 90 y primeros de la década del 2000, el gobierno de Guatemala otorgó derechos para el usufructo a 12 organizaciones comunitarias y a dos empresas industriales privadas para manejar productos forestales maderables y no maderables. La decisión de permitir dichas concesiones fue controvertida, puesto que muchos dudaban de la habilidad de la producción forestal, especialmente si estaba en manos de grupos comunitarios, para conservar los bosques naturales. Para que logren y mantengan el contrato de la concesión, se requiere que las concesiones forestales cumplan con los estándares del Forest Stewardship Council (FSC). Rainforest Alliance, entre otras organizaciones locales e internacionales, ha apoyado las concesiones desde su establecimiento. Además del proyecto actual, financiado por el BID/FOMIN, se ha recibido un apoyo significativo de parte de USAID.

Quince años después de que la mayoría de las concesiones fueran otorgadas, el estatus de conservación de cinco de las especies maderables más importantes –la caoba (Swietenia macrophylla), el cedro (Cedrela odorata), el manchiche (Lonchocarpus castilloi), el pucté (Bucida burceras) y el santa maría (Calophyllum brasiliense) fue analizado. El análisis se basó en los datos disponibles de inventarios (censo comercial) y aprovechamientos, además de una muy amplia recolección de datos en el campo en 11 de las concesiones. La recuperación de las poblaciones de esas especies durante los ciclos de corta después de la extracción fue evaluada usando varios tipos de modelos desarrollados con el conocimiento científico más reciente.

El hallazgo principal de este estudio es que la extracción de madera en la RBM es sostenible y que representa de hecho, un ejemplo sobresaliente de las mejores prácticas para el manejo de especies maderables en bosques tropicales. A los niveles actuales de extracción, se prevé que en general, las poblaciones de especies maderables comercialmente importantes recuperen sus densidades y volúmenes comerciales iniciales durante los ciclos de corta entre extracciones sucesivas. Este hallazgo, respaldado por datos empíricos de campo científicamente rigurosos, diferencia a la RBM de la mayoría de las operaciones forestales comerciales en los trópicos. Esta conclusión es especialmente notable dado que la mayoría de las concesiones en el área son manejadas por comunidades, cuyas capacidades para implementar el manejo forestal sostenible han sido y son cuestionadas, tanto en Guatemala como en el resto de los trópicos. El hecho de que las empresas comunitarias, trabajando de la mano con el gobierno y entidades de asistencia técnica, estén haciendo un mejor manejo forestal que empresas industriales altamente capitalizadas operando en otras partes de los trópicos es un hallazgo globalmente importante. Más aún, esto se está logrando en un contexto en el que las presiones para la deforestación son notablemente altas. El modelo de la RBM por tanto merece ser reconocido y replicado en otros países tropicales, particularmente conforme áreas grandes de bosques naturales pasan a control local.

por Rainforest Alliance (2015)
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