Hacia los paisajes sostenibles: Fortalecimiento del manejo forestal y promoción de la diversificación de ingresos en una comunidad indígena

Un estudio de caso en la comunidad nativa de Tres Islas (Madre de Dios, Perú)

Las últimas dos décadas han visto un marcado giro hacia la descentralización del manejo forestal en los países en desarrollo. Más del 30 por ciento de los bosques en los trópicos están bajo alguna forma de control local (RRI, 2014). La mayor parte de esta área está ubicada en América Latina, donde hace décadas que se devolvieron los derechos forestales en países como Brasil, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Perú. Sin embargo, la tendencia se ha consolidado cada vez más en partes de África y Asia también. Las lecciones que han arrojado las experiencias en los bosques comunitarios de las Américas son, por ello, de suma importancia.

Esas experiencias son decididamente diversas. Una creciente evidencia muestra que los bosques comunitarios se desempeñan al menos tan bien como las áreas protegidas más estrictas a la hora de conservar la biodiversidad (Porter Bolland et. al., 2012). Al mismo tiempo, está claro que los bosques bajo manejo pueden dar fuerza al desarrollo económico a través del desarrollo empresarial local (Molnar et. al., 2012). Varios estudios de caso en esta serie apoyada por el FOMIN muestran también estos beneficios potenciales. Sin embargo, es también cada vez más evidente que sin un fuerte apoyo del gobierno y sin la capacidad local para defender esos derechos, habrá un mayor riesgo de cambios de uso de suelo (Stevens et. al., 2014). Como se ha documentado ampliamente, en muchas ocasiones esos cambios en muchas ocasiones minan las instituciones comunitarias, los medios de vida y la resiliencia climática (Sunderlin et. al., 2005).

La amazonía peruana aporta un importante caso al respecto. Desde los años 90, más de un cuarto de la región ha sido dotada a comunidades indígenas. Los resultados en términos de cobertura fo-restal han sido enormemente variables. En algunos lugares, como en la región de San Martín, casi la mitad de los bosques recién titulados a nombre de indígenas se perdieron entre 2000 y 2010, lo que supone una de las tasas de deforestación más altas de la amazonía. En otros lugares, los bosques se han mantenido relativamente intactos. La pérdida general de bosques al interior de las tierras indígenas fue menor que la tasa general de deforestación registrada en la amazonía peruana en la última década, aunque mucho más alta que en las áreas naturales protegidas de la región (RAISG, 2012). Si bien la proximidad a los caminos es el factor que parece tener la mayor influencia en las tasas de deforestación, también está claro que tanto el apoyo del gobierno como la capacidad de las comunidades para defender sus bosques es crucial.

Este estudio de caso presenta el trabajo realizado por Rainforest Alliance junto con la comunidad indígena de Tres Islas, en la región de Madre de Dios, en el sureste peruano. Como otras “comunidades nativas” de Perú, Tres Islas ha vivido una conside- rable deforestación desde que se le entregó su título, sobre todo por la minería. Con base en el deseo de la comunidad de defender sus derechos territoriales, frenar la deforestación en sus tierras y aprovechar su considerable base de recursos naturales para mejorar el bienestar de la comunidad, Rainforest Alliance emprendió un proceso de tres años con Tres Islas para mejorar la gobernanza de los recursos y la empresa forestal comunitaria.

El principal hallazgo de este estudio de caso es que la planeación integrada y participativa a nivel de paisaje y el manejo forestal al interior de las tierras indígenas son las piedras de toque de la defensa de los derechos forestales, del fortalecimiento de la gobernanza local y de la generación de mayores beneficios económicos. Usar un enfoque de paisaje para la planeación territorial se han logrado mejoras significativas en gobernanza, manejo de recursos y medios de vida.

por Rainforest Alliance (2015)
download report

Search form