Medición de los Impactos Ambientales de Nuestro Trabajo

Las prácticas agrícolas y forestales irresponsables tienen consecuencias directas e inmediatas, económicas y ambientales. Aproximadamente el 40 por ciento de la economía mundial se basa en productos y procesos biológicos1 -- en particular agricultura y aprovechamiento maderero -- por lo que es vital mantener la integridad y la salud de nuestros bosques. El clima extremo es aún más dañino cuando no existen árboles para amortiguar los diluvios y vientos fuertes que acompañan los eventos meteorológicos severos. Y las especies desaparecen más rápidamente cuando pierden su hábitat forestal y consumen agua que ha sido contaminada por la escorrentía de agroquímicos.

Sin embargo, hay razón para tener esperanza. Más del 12 por ciento del área terrestre del mundo se considera protegida.2 De acuerdo con el Consejo de Manejo Forestal (Forest Stewardship Council), casi 167 millones de hectáreas3 de bosque se encuentran bajo manejo sostenible. Y se estima que 1.500 millones de hectáreas de tierras forestales perdidas o degradadas alrededor del mundo podrían ser potencialmente restauradas.4

La creciente demanda de productos forestales y agrícolas producidos responsablemente -- como madera, café, frutas, té y papel que usamos todos los días -- ofrece a los productores un poderoso incentivo para proteger los recursos naturales de la Tierra. Al certificar independientemente que estos artículos son producidos de forma sostenible, alineamos las fuerzas del mercado con las metas globales de conservación. Las empresas turísticas con la marca Rainforest Alliance Verified no sólo sirven como motores del desarrollo económico local, sino que también brindan una alternativa a la deforestación. Estas empresas son buenos vecinos de los ecosistemas en los que operan.

Los beneficios ambientales: